martes, 25 de junio de 2013

Relaciones interculturales y diversidad

La diversidad siempre es un tema controversial para discutir. Todo lo que nos rodea es diverso y aun sabiendo que vivimos en un ambiente diverso, muchas veces no aceptamos la diversidad. Como dice Dubrin “la diversidad consiste en respetar y disfrutar de una amplia variedad de diferencias culturales e individuales”  (Dubrin, 2008, p.102).
Los conflictos por diversidad cultural se dan producto a la carencia de conocimiento de las personas. Es decir, personas con conocimientos vagos de las creencias, estilos de vida, convicciones, cultura y demás de otros grupos de personas con los que no se relacionan.

Es sorprendente ver como nosotros mismos somos nuestras propias víctimas de la carencia de conocimiento y aceptación de las diferentes culturas, y como nos alejamos de otros seres ya que no entendemos su cultura. Morales describe la cultura como “el conjunto de elementos que son producto de la acción humana, así como el pensar, el sentir y el actuar de los seres humanos en cada generación, más la herencia social que la misma recibió de las generaciones anteriores”  (Morales, 2008, p.2).  Analizando esta definición, nos damos cuenta que viviendo  en un mundo globalizado y multicultural, en el que ya no existe un país en el que no habiten extranjeros, la sociedad está empezando a aceptar la diversidad cultural.


Morales remarca que:

“La diversidad cultural se ha hecho más relevante en la actualidad en razón del desarrollo de los medios de comunicación y del aumento de las posibilidades de movilización que hoy existen, al punto de que la UNESCO, en 2001, emitió la Declaración Universal de la Diversidad Cultural donde la califica como patrimonio común de la humanidad. En esta Declaración destacan la necesidad de garantizar la interacción armoniosa y la convivencia de las personas y de los grupos así como las políticas que favorecen estas instancias”. (Morales, 2008, P.5)

Hoy vivimos en un mundo más avanzado en el que la integración de las culturas se resume en interculturalidad y según Morales la interculturalidad es “el encuentro de culturas diversas para observarse, entenderse mutuamente y conocerse cada vez mejor” (Morales, 2008, P.4). Ligándolo al ambiente de negocios, el encuentro cultural ha permitido que las relaciones se armonicen, evolucionando el mundo de los negocios a través de las fronteras y a su vez armonizando las relaciones sociales canalizando su energía para vivir en un mundo mejor donde el bienestar de las sociedades sea el principal objetivo en común.  


DuBrin, A. (2008). Relaciones Humanas: comportamiento humano en el trabajo. México. Novena Edición.

Morales C, E. (2008). Diversidad cultural y acceso a la información. México, D.F. Primera edición.

lunes, 17 de junio de 2013

Desarrollo de las tecnicas de trabajo en equipo

Desarrollo de las tecnicas de trabajo en equipo
Día a día nos enfrentamos a problemas y situaciones de diferente índole. Es decir, llegamos al trabajo y surge un problema, llegamos a casa y nuestros padres nos cuentan de un problema, visitamos a nuestros amigos y nos comentan de sus problemas, vemos las noticias y nos presentan los problemas del Gobierno.
Algunas veces somos los actores principales en los problemas y otras veces somos agentes externos a ellos, pero de una u otra forma siempre terminamos siendo impactados por estos y como decía Anwar Sadat “puede haber esperanza únicamente para una sociedad la cual actúa como una gran familia, no como muchas separadas”(s.f).  Es decir, independientemente del ámbito en el que uno se desarrolla, toda acción tiene consecuencia que se mueven alrededor de un circulo y que tarde o temprano nos afecta a todos si actuamos con una cultura individualista.
Haciendo énfasis en el área profesional, sabemos que para los problemas siempre hay soluciones pero lo más importante para llegar a la solución correcta y sostenible a través del tiempo es decidir la técnica adecuada para abordar el problema. Un ejemplo de una técnica de resolución de problemas es el Grupo Nominal. Dubrin describe el grupo nominal como “una técnica para resolver problemas en grupo que une a la gente en una junta estructurada con escasa interacción” (Dubrin, 2008, p.90).
Puede sonar bastante estructurado y limitante el método anterior, pero en la práctica termina siendo un método que engloba de forma bastante liberar cierto grado de iniciativa y a su vez toma en cuenta los aportes individuales apoyados de asesoramiento. Cuando me refiero al tema liberal, me refiero al desarrollo de la lluvia de ideas, en la que los participantes del equipo hacen su aporte de ideas de forma individual pero en fin constituyen un mapa de opciones para solucionar el problema.
Ahora bien, a la hora de conforma esta clase de equipos es de suma importancia elegir a las piezas más valiosas que aporten soluciones al problema y que no vayan a ser cargas negativas que incrementen la magnitud de la situación. Como decía Margaret Thatcher, primera Ministra Britanica (1979 – 90) “Treadme soluciones, no problemas”. Templar ilustra esto en palabras definidas y directas “Tienes que entrenar a tu gente para no quejarse simplemente. Puedes permitir que protesten pero insiste en que si te traen un problema deben de traer una sugerencia de solución para el mismo”. (Templar, 2006, p.87).
Por último, cabe rescatar que esta técnica de equipo debe de despertar cierto grado de intereses en los integrantes, es decir, encontrar la motivación que les despierte deseos de colaborar en la solución de problemas. Para esto se debe identificar según Veciana, si la motivación proviene de una necesidad de logro, necesidad de poder y necesidad de afiliación, de logro o de poder.
Cualquier técnica en equipo debe considerar los aspectos antes mencionados para lograr propiciar un valor agregado al problema y en el mejor de los casos la decisión final para solucionar el problema.
Bibliografía
DuBrin, A. (2008). Relaciones Humanas: comportamiento humano en el trabajo. México. Novena Edición.

Veciana, Jose M. (2002). Función Directiva. México.

Templar, R. (2006). Las Reglas del Management. España.


domingo, 16 de junio de 2013

Equipos de trabajo virtuales

Cuando existe un problema o una idea posible de desarrollar en el área laboral se acostumbra a formar equipos de trabajo para  lograr la meta, ya sea erradicar los problemas existentes o trabajar para consolidar la idea en algo tangible. Como bien dice Winter (2000) un equipo de trabajo es un grupo de individuos que trabajan juntos para mejorar un proceso. Gracias al conocimiento y la experiencia que posee cada miembro del equipo, se pueden lograr verdaderas mejoras trabajando en colaboración, más que individualmente.  
Lo antes mencionado es el estado ideal de cualquier equipo de trabajo. Trabajar en colaboración más que individualmente se vuelve un reto constante que los líderes del equipo deben intentar alcanzar. Dejar de lado los intereses individuales, como por ejemplo el reconocimiento individual por una meta lograda ante el reconocimiento grupal por el aporte de todos los individuos, es una situación difícil de manejar. La cultura del trabajo en equipo se da más que todo en organizaciones trasnacionales, que necesitan inevitablemente del apoyo de todos sus empleados para lograr un objetivo en común.
Refiriéndome al tema de organizaciones trasnacionales y el trabajo en equipo, entramos en el tema de equipos virtuales. Según Dubrin (2008) un equipo virtual es un pequeño grupo de gente cuya colaboración se lleva a cabo casi en su totalidad mediante comunicación electrónica y no frente a frente. Personalmente me siento identificada con esta clase de trabajo en equipo. Diariamente me corresponde trabajar con personas de otras nacionalidades ya sea para cumplir nuestro principal trabajo o para trabajar en otros proyectos, ocupando el rol de líder en ciertos proyectos y de especialista en otros.
Lo más difícil de este tipo de trabajo en equipo virtual es el estilo de comunicación que se utiliza y la forma de resolver conflictos y diferencias con los otros compañeros que conforman el equipo. Para referirme a un casi en específico, las reuniones con los chinos son sumamente delicadas. Empezando por la diferencia de horario que existe hasta el acento en el idioma ingles que manejan estas personas dificultan la coordinación y armonía del equipo. Además que en general, el costarricense está acostumbrado a llegar al mensaje final, como decimos comúnmente, brincando por las ramas y los chinos les gusta que el mensaje sea directo y conciso y que las relaciones que se entablen sean formales.
Además, por la cultura, una vez que se genere un instante de desconfianza entre lo pactado por las dos partes, el chino entrara en una posición a la defensiva causando conflictos y diferencias que rompen la armonía grupal, aun cuando saben que es necesario la relación entre las dos partes para lograr el objetivo del trabajo en equipo. Lo que más influye para causar problemas es en primera instancia, la falta de comunicación de mensajes claves por medios electrónicos. Como ambas partes están trabajando en el mismo proyecto se asume que la otra parte está pensando igual a uno y tiene el mismo nivel de conocimiento que uno tiene referente a un tema y que a su vez es muy posible que la contraparte no sea especialista, y al no comunicar por teléfono, correo electrónico o mensaje instantáneo, se puede crear un conflicto o diferencia completamente innecesaria que lleve hasta la terminación del  proyecto en el peor de los casos.
A manera de conclusiones, es necesario rescatar como aspectos tan sencillos como lo es mantener una comunicación clara, directa y no ocultar ni asumir nada pueden hacer de un equipo virtual que tiene todas las herramientas para ser exitoso a través de cientos de kilómetros de distancia, un fracaso total. Es mejor aportar de más que quedar debiendo y ser el causante del fracaso de un proyecto o resolución de un conflicto.

martes, 4 de junio de 2013

La comunicación es el pilar que mueve al mundo

A lo largo del desarrollo de mi carrera profesional he leído una cantidad innumerable de libros que hablan del tema de la comunicación. Hablan desde el modelo básico del proceso de comunicación contemplando al emisor, receptor y el entorno hasta la receta mágica perfecta para lograr que mi mensaje sea trasmitido de forma exitosa.
Esta información es el pilar para unir clavos. Desde niños hemos estado expuestos al tema de la comunicación considerando los aspectos de comunicación no verbal, comunicación verbal, las personas a las que nos dirigimos, y los efectos que causamos.
Por ejemplo, en la escuela nos enseñaron la pronunciación correcta de las palabras, la sintaxis adecuada para expresarnos y un abanico de vocabulario incesante para comunicarnos. Nuestros padres nos enseñaron los inicios de la comunicación no verbal, ver sus expresiones faciales y corporales de furia  después de que recibían la noticia de que rayaste una materia o como dicen comúnmente ´pasaste dejando los pelos en el alambre´. Y ¿qué ejemplo más sencillo para ilustrar el aspecto del público al que nos dirigimos y el efecto que causamos en ellos, que cuando a un niño le regalan su primera mascota? ¿Qué comportamiento toma el niño ante su mascota? Él se dirige de forma sutil y amorosa para lograr causar el efecto de confianza y seguridad en ella.
Los ejemplos antes mencionados demuestran que desde el momento que nacimos hasta el día de hoy somos impactados e impactamos de forma directa e indirecta por la comunicación.  Como dice Genua (1995): “La comunicación mueve al mundo” (pag.3). Ahora bien, cómo ubiquemos todos esos aspectos en el mundo de hoy es vital para poder entablar buenas relaciones de comunicación interpersonales. Como dice Dubrin (2008) hay que comprender el proceso de comunicación interpersonal y para esto hay que analizar el modo en que la comunicación constituye un medio para que sea posible construir relaciones. Es decir, una jerarquía de padre a hijo entabla un tipo de relación y de comunicación interpersonal que es completamente diferente al tipo de relación de comunicación interpersonal que entablan dos compañeros de trabajo o un jefe con su subordinado.
La forma de exponerse a los diferentes públicos demarca si el público está recibiendo el mensaje correcto. Lo veo desde el punto de vista laboral, en el que un empleado se equivoca en la ejecución de su tarea y debe presentarle resultados a su jefe en un tiempo tan pronto que es imposible corregir el error antes de su exposición de resultados. El jefe deberá decidir qué tipo de actitud tomar y que mensaje desea trasmitir, si molestarse y comunicarle su error en un tono que cause un impacto negativo en su empleado o si tomar la actitud de un coach y le comunica su error demostrándole el camino correcto. El mensaje que se quiere trasmitir es diferente, uno es un mensaje de imposición de autoridad y el otro es un mensaje de demostración de compañerismo. La audiencia, en este caso el empleado, recibirá el mensaje  desde distintas percepciones y reaccionara distinto a ambas situaciones. La efectividad de la trasmisión del mensaje dependerá en todos los casos del conocimiento de la audiencia.
En fin, la única forma de que el mundo camine hacia un mejor futuro rodeado de respeto es por medio de la comunicación. Esto en ámbitos familiares, laborales y sociales, ya que todas nuestras actitudes y manifestaciones de expresión se conectan y se reflejan en aquel con el que me rodeo.
Documento de Consulta
Dubrin, Andrew J. (2008). Relaciones Humanas: Comportamiento humano en el trabajo. (9ª.ed.). México: Pearson Educación.
Genua, Robert L. (1995). Cuidado con lo que dice; cómo lo dice; cuándo lo dice; y dónde lo dice. (2ª.ed.). Colombia: Grupo Editorial Norma.

La base de las habilidades interpersonales y cómo se desencadenan.


La base de las habilidades interpersonales que desarrollamos radica en nuestro hogar. La mayoría de veces interactuamos con nuestros compañeros de trabajo y nos comportamos con ellos como nosotros estamos acostumbrados a comportarnos con nuestra propia  familia. Coutu (2007) habla en la revista Harvard Business Review sobre el estudio realizado por el psicólogo John M. Gottman en el que comprueba que las buenas relaciones laborales tienen su nido en casa, y mediante el estudio de 35 parejas casadas y divorciadas llegó a los resultados de que relaciones positivas en el hogar retribuyen relaciones positivas en el trabajo.
 El estudio antes mencionado desenmascara para muchas personas la necesidad de desarrollar o mejorar habilidades interpersonales respaldándose en  el modelo para mejorar dichas habilidades propuesto por Dubrin (2008). Este modelo describe el proceso de establecer una meta, valorar que tan alejado se encuentra de la meta establecida, ejecutar una acción para lograr los resultados, solicitar retroalimentación para verificar que mi plan de acción está dando resultados y por ultimo crear el hábito el cual se da mediante la práctica frecuente.
                Alineado a lo mencionado anteriormente, la forma en la que una persona se comporta con su familia y las necesidades de mejorar las habilidades interpersonales, se relaciona directamente con la forma en la que usted se comunica. Esto quiere decir que en cualquier tipo de relación que usted entable, ya sea de tipo personal, laboral o social, usted es lo que usted dice. Podemos ver esto ejemplificado en cada familia, las cuales tienen su esencia propia, así como la tiene cada persona con la que tratamos, pero en común siempre existe el factor de la comunicación, refiriéndome específicamente en este caso a que la sociedad en general  acepta un estándar de formas de comunicación, tonos y expresiones. Como dice Genua (1995): “Lo que una persona dice y la manera como lo dice remueve las capas del barniz que cubren al individuo real que hay en su interior” (pág. 4).
Lo anteriormente mencionado se conecta directamente con la personalidad de cada ser humano. Una persona necesita tiempo para conocerse a sí mismo y evaluar que actitudes y conductas repite con frecuencia para así identificar aquel punto débil en el que se debe mejorar. Es decir, se debe de tener estabilidad a través del tiempo para poder distinguir entre lo que arraiga dentro de mí que no puedo cambiar y que refleja una actitud positiva y lo que esta aferrado a mí que debo hacer el máximo esfuerzo para mejorar. En fin, aun cuando tratamos de controlar la mayoría de las situaciones, siempre hay momentos en los que nuestra esencia en la personalidad sale a la luz, y son esos momentos en los que debemos de pensar que somos lo que decimos, y que es muy probable que la impresión que dejemos y el mensaje que enviemos producto de lo que decimos, cale en otras personas y quedemos marcados con esa impresión. Por esa razón hay que tener cuidado y mantener el control para lograr dejar la mejor impresión y por ende abrir la puerta para el desarrollo de una buena relación interpersonal.
Se puede consumar que todos los aspectos antes mencionados de una u otra forma se interrelacionan para identificar las necesidades de mejora en temática de relaciones interpersonales. Es de suma importancia identificar las oportunidades de mejora desde el hogar ya que este el ambiente más cercano y en el que vemos el ejemplo constante de las actitudes que nos gustarían cambiar, de esta forma al relacionarnos en ambientes sociales, personales y laborales, las buenas relaciones desencadenaran los mejores resultados y disminuirán a un nivel razonable las tenciones, problemas, altibajos que causan el mal desempeño, fragilidad emocional e incapacidad de mantener estabilidad ante las distintas situaciones que se presentan.
Documento de Consulta
Dubrin, Andrew J. (2008). Relaciones Humanas: Comportamiento humano en el trabajo. (9ª.ed.). México: Pearson Educación.
Genua, Robert L. (1995). Cuidado con lo que dice; cómo lo dice; cuándo lo dice; y dónde lo dice. (2ª.ed.). Colombia: Grupo Editorial Norma.
Coutu, D. (2007). Making Relationships Work. Recuperado el 28/5/2013, de http://hbr.org/2007/12/making-relationships-work/ar/1